CÓMO CONFECCIONAR UNA HOJA DE RUTA
En esta clase aprenderás a confeccionar una hoja de ruta. Esta clase es buena tanto para los pilotos como para los Navegantes.
La Hoja de Ruta es, en rigor, una carta de navegación que le permite a los pilotos correr a toda velocidad por caminos que para ellos no son conocidos.
Confeccionada por la tripulación, es particular a cada una de ellas. Se prepara en los días previos a la carrera, y en ella se anotan cada uno de los accidentes que presentan los caminos por los que transitarán durante la competencia.
Se realiza con el piloto dictando aproximaciones visuales a cada curva, vado o ciego que impide la vista de la ruta, considerando las virtudes del auto de carrera, la velocidad a la que se transitará durante la prueba cronometrada, y el estado de la ruta en ese sector. El objetivo de la Hoja de Ruta es pasar lo más rápido posible, evitando sorpresas cuando se transite.
Para su anotación se utilizan variados sistemas dependiendo de cómo se entiendan los detalles de los caminos. Algunos optan por designar a las curvas con grados, otros el número de la marcha a la que la tienen que tomar, otros de acuerdo a las manecillas del reloj… Hay tantos estilos como pilotos inscritos.
¿Cómo se anota una hoja?
El proceso de confección de la Hoja de Ruta es tanto o más complejo que correr los tramos que se deben “marcar”. La organización permite en los dos días previos a la carrera y a modo de reconocimiento, pasar dos veces por cada sector que luego se cronometrará.
Pero hay una normativa estricta a cumplir: en los reconocimientos rigen las leyes del tránsito y, por ende, no se debe exceder los 80 kilómetros por hora al circular por dichos caminos, y se deben hacer en un auto estándar de calle y sin publicidad alguna.
Este reconocimiento de ruta no comienza cuando la tripulación aborda un auto “estándar” para irse a marcar, sino que varias horas antes, cuando el navegante toma un mapa y revisa las zonas por donde se correrá la carrera, a fin de optimizar los tiempos de recorrido. Eso se combina con las indicaciones del roadbook entregado por la organización, que indica todo el camino que se debe seguir con precisión durante la competencia.
Es el propio libro de ruta el que guía a las tripulaciones hasta la largada de cada especial, indicando con exactitud dónde comienza y dónde termina el tramo cronometrado, así como también el camino a seguir en caso de bifurcaciones, cruces u otros que se encuentren dentro del prime. Para ello, el odómetro se pone en cero en el punto que indica el roadbook, y así se puede utilizar el kilometraje a modo de referencia.
El proceso de marcado se realiza, fundamentalmente, con el piloto dictando la que será la Hoja de Ruta en la primera vuelta. Así, determina la dificultad de cada accidente del camino, graduándolo según su propia nomenclatura, a partir de consideraciones tales como su propia capacidad al volante, las virtudes y defectos del auto de carrera, las condiciones del piso, la amplitud del camino, e imaginando cómo se llegará a cada uno de esos accidentes en velocidad.
Una vez que se llega al final de la especial, se debe seguir el roadbook para tener claridad con respecto al enlace cuando se circule durante la carrera. De hecho, es necesario medir la demora en esos tramos con el fin de evitar penalizaciones.
De no ser necesario marcar el enlace, el copiloto se encarga -además de guiar al piloto- de hacer alguna corrección en el cuaderno en el que anotó su Hoja de Ruta (generalmente de tapas duras, para facilitar la marcación), numerando las páginas de cada especial para evitar saltarse alguna mientras se está en carrera.
Cuando se inicia a la segunda pasada de reconocimiento, es el navegante quien dicta las anotaciones tomadas con anterioridad. El piloto va concentrado imaginando el recorrido en carrera, para hacer correcciones en caso de ser necesario. En todo caso, se suele decir que la mejor revisión es la primera pasada del tramo en carrera.
En esa segunda pasada de reconocimiento, los navegantes habitualmente aprovechan de anotar referencias visuales, casi siempre ubicadas a cierta altura del piso.
Cuando terminan los reconocimientos, el copiloto sigue trabajando su Hoja de Ruta. Revisa su cuaderno dejando sus anotaciones lo más claras y legibles posible, destacando las referencias visuales y las zonas de peligro. Una vez realizadas esas tareas, concluye el reconocimiento de ruta.
Para realizar la Hoja de Ruta, los copilotos habitualmente usan, además del cuaderno de tapa dura y que no tiene más de siete renglones por página, lápiz de mina, plumones destacadores para resaltar zonas de peligro o referencias visuales, y goma, la que siempre es llevada en la mano junto con el lápiz, para ir corrigiendo incluso en la carrera misma.
|